2016-02-05

EL GRITO NO ESCUCHADO.

La naturaleza está siendo destruida de a poco a través de las manos del hombre, a consecuencia de esto ocurren las grandes catástrofes ambientales, sismos, inundaciones y tormentas de gran intensidad, en este material te comentamos una de las causas.

La deforestación o tala de árboles es un proceso provocado generalmente por la acción humana, está directamente causada por la acción del hombre sobre la naturaleza, principalmente debido a las talas o quemas realizadas por la industria maderera, así como por la obtención de suelo para la agricultura, minería y ganadería.
La deforestación no tiene que ver solamente con la pérdida de árboles. También tiene un gran impacto sobre el ambiente. Muchas criaturas vivientes dependen de los árboles por lo que, cuando desaparecen los árboles, igualmente desaparecen los animales, además conlleva una drástica disminución en el suministro de agua a escala local y nacional. Asimismo, rompe el equilibrio climático a nivel regional e incluso planetario, lo cual exacerba la amenaza que representa el cambio climático global.
Investigaciones recientes han demostrado que la deforestación puede afectar mucho a la cantidad de lluvia caída en un lugar y a otros fenómenos climáticos. El argumento aducido es que una ampliación de la cubierta vegetal podría aumentar la lluvia, y que una disminución de la misma podría reducirla. No es la vegetación el factor determinante, sino más bien la correlación entre la humedad del suelo, la vegetación y la energía (fundamentalmente solar) que se necesita para convertir el agua en vapor de agua que forma parte del aire.
Es así que con nuestras propias manos, vamos destruyendo el ecosistema, debemos de realizar una mea culpa y pensar que si no paramos con la tala de árboles la situación podría ser más crítica ya que afectaríamos lo que hoy nos es de vital importancia, el oxígeno.