2016-03-02

ESTERILIZACIÓN.

La esterilización consiste en una intervención quirúrgica, que se realiza con anestesia. Su finalidad es evitar definitivamente la reproducción y el celo del animal. Pero la actividad sexual se mantiene intacta.

Al igual que la castración, tiene un importante carácter preventivo con respecto a ciertas enfermedades.
Con esta técnica se consigue reducir el riesgo de infecciones uterinas, tumores de mama, quistes ováricos y se evitan las complicaciones postparto, así como los embarazos psicológicos y los cambios de carácter en la perra cuando está en celo.
Se evitan preocupaciones en la época del celo: escapadas, nerviosismo, agresividad, peleas, en el caso de los machos, y por otro lado, ayuda a prevenir de manera eficaz los problemas de próstata.
La recuperación de la intervención quirúrgica es rápida, los machos, la convalecencia dura tres días y en las hembras una semana. Hay que tener en cuenta que la intervención no implica riesgo para la vida del perro y se puede practicar a cualquier edad.
Esterilizar no conlleva contraindicaciones o secuelas, el aumento de peso, no se produce en todos los casos. Si esto llega a ocurrir, con una dieta adecuada, se puede corregir el sobrepeso.