2016-01-28

TOXOPLASMOSIS

En este material te comentamos acerca de que es la toxoplasmosis y los mitos del mismo, los gatos no tienen casi nada que ver con esta enfermedad, a continuación veraz el porqué.

La toxoplasmosis es una enfermedad producida por el parásito T. Gondii y que puede contraerse de diferentes formas: por la ingestión de fruta y verdura mal lavada, por la carne cruda y de embutidos sin cocer y a través de las heces de gatos que estén infectados de toxoplasmosis. Los síntomas de esta enfermedad se parecen un poco a los de la gripe ya que provoca cierto malestar general o fiebre.
La fuente de infección más frecuente no son los animales de compañía, como se cree popularmente, sino en realidad la fuente por la cual el parásito entra en los humanos con mayor frecuencia es a través de los alimentos contaminados: la carne (cuando está poco cocinada, ya que un gran porcentaje está contaminada) y las frutas y verduras mal lavadas. También puede consumir alimentos que han sido manipulados por terceros sin poder supervisar si el lavado es suficiente (por ejemplo, en restaurantes).
La última vía de contagio suele producirse entre personas que trabajan la tierra con las manos, agricultores o en labores de jardinería, en el suelo suelen estar presentes los parásitos en mayor cantidad Para que un gato pueda producir heces infecciosas tiene que contagiarse. Es decir, un gato que no está infectado y vive en una casa sin acceso al exterior y comiendo pienso o carne cocinada, no puede infectarse y por tanto no puede infectar a otros. Si el gato tiene acceso al exterior o es silvestre, o come carne cruda, o caza pájaros o ratones y se los come, entonces sí puede infectarse.
Cualquier persona que conviva con un gato o varios como mascotas, incluso con acceso al exterior y hasta que coman a veces animales crudos cazados por ellos (es decir, gatos con riesgo de infectarse del parásito), con la más simple medida de higiene posible (el lavado de manos después de limpiar el arenero o usando guantes), evita infectarse del parásito.
No existe ningún tratamiento totalmente satisfactorio para combatir la toxoplasmosis. Aunque se ha conseguido una mejoría clínica mediante el toxoplasmosis. Aunque se ha conseguido una mejoría clínica mediante el empleo combinado de pirimetamina y sulfonamidas, que actúan sinérgicamente, existen pruebas indicativas de que el parásito quizás no se elimine. Es probable que persistan formas quísticas resistentes que inicien luego una infección activa.