2017-10-10

Selfies con animales, una tendencia bastante cruel

Basta conectarse a cualquier red social para encontrar una foto de una persona con un animal salvaje. De hecho, este tipo de retratos son casi una tendencia. Y, sin embargo, esconden un lado oscuro con el que algunos quieren acabar: tigres drogados en Tailandia, elefantes maltratados.

Sin embargo, si los turistas supieran el sufrimiento que soportan estos animales para este tipo de instantánea, quizá no sacarían sus teléfonos y cámaras para retratar ese instante. Al menos eso es lo que piensan algunas organizaciones que defienden los derechos de los animales, que promueven que las redes sociales en general e Instagram en particular no permitan este tipo de fotografías.
Los selfis con animales se han convertido en una tendencia en los últimos años, con un aumento del 292% en el número de imágenes publicadas en Instagram desde 2014, según algunos informes. Sin embargo, detrás de estas imágenes, hay una realidad no siempre visible. Los animales se mantienen en condiciones crueles y muchos de ellos mueren poco después de ser arrebatados de su hábitat natural. Y más del 40% de las imágenes tomadas son todo lo contrario a la vida salvaje que se intenta capturar, ya que en ellas suele aparecer una persona abrazando a un animal, manteniéndolo o interactuando de manera poco natural con él. Es cierto que la mayoría de la gente no quiere perjudicar a estos animales salvajes, pero algunas organizaciones ecologistas, como la World Animal Protection International, asegura que este tipo de instantáneas están contribuyendo a que las empresas de turismo de ciertas zonas cacen animales salvajes (incluyendo osos perezosos y cocodrilos) para mantenerlos en lugares refrigerados.