2016-06-30

Temperatura para la cría de pollitos

La temperatura ideal para la cría de pollitos recién nacidos es de 37º grados. Esta graduación puede incrementarse en uno o dos grados como mucho, sobre todo en los primeros días de vida de los pollitos, pero nunca debe ser inferior a 37º.

Los pollitos tienen la capacidad de autorregular la temperatura óptima que requieren para su desarrollo, por lo que ellos mismos se alejarán o se acercarán al foco de calor según sus necesidades.
La temperatura a la que están expuestos los pollitos debe ir reduciéndose gradualmente hasta alcanzar los 30º al final de la primera semana de vida de las crías y hasta los 25º en el momento en que los pollitos superen el primer mes de edad. Una vez que los pollitos han alcanzado los 30 días de vida, la temperatura se debe ir disminuyendo paulatinamente durante el segundo mes de vida, momento a partir del cual los pollitos se criarán a temperatura ambiente, siempre que no sea excesivamente baja.
El aumento de la temperatura en el cuarto de cría se obtiene con lámparas especiales de infrarrojos. En el mercado se pueden encontrar multitud de lámparas de diversas formas y presentaciones, aunque las más corrientes presentan una forma cónica. Las lámparas más recomendables para la cría artificial de pollitos incluyen bombillas de infrarrojos en tonos rojizos o azulados que oscilan entre los 150 y 250 vatios, para voltajes de entre 125 y de 220. Las bombillas fabricadas en estos tonos son más propensas a permitir el paso de las radiaciones calóricas y dificultan el paso de las radiaciones lumínicas. Por tanto, la utilización de este tipo de lámparas especiales evita, en la medida de lo posible, posibles trastornos que el exceso de luz podría ocasionar en el desarrollo de los pollitos.
El mantenimiento del cuarto de cría a una temperatura idónea es un factor fundamental para lograr una cría de pollitos exitosa. A una correcta temperatura, los pollitos se repartirán uniformemente por el criadero y no habrá ningún problema en su desarrollo. Si hay exceso de temperatura, los pollitos se irán alejando de la zona de ubicación de la lámpara, originando una superpoblación en las zonas más alejadas del foco de calor. Sin embargo, si la temperatura es demasiado baja, ocurrirá la situación inversa, ya que los pollitos se amontonarán en la zona próxima al foco de calor.
Si por el contrario, la cantidad de pollitos que deseamos criar es mínima y utilizamos una criadora artificial, el aparato cuenta con todos los mecanismos necesarios para ir regulando la temperatura que los pollitos requieran en cada una de las etapas de su desarrollo.
La iluminación es otro parámetro que no debemos descuidar en la cría artificial de pollitos. En sus primeros días de vida, requieren permanente iluminación artificial con altos niveles de intensidad que, además de dotar de calor a los pollitos, ayudará a iniciar su desarrollo.